35. Breakfast at Tiffany’s

No sé cuántas veces he visto Desayuno con diamantes. Ni siquiera recuerdo la primera vez que la vi (debía ser muy pequeña, ya que mi madre es también una gran admiradora de Audrey Hepburn y también ama esta película). Pero es que no me canso de verla…

Y es que ¿quién puede resistirse a una película que comienza con una versión instrumental de Moon River y con la presencia de Audrey Hepburn en una vacía Nueva York? A mí, la primera escena, ya me tiene ganada… Y qué decir de esa manera de desayunar delante del escaparate de Tiffany’s. No se quema con el vaso de café, de esos de papel. Ni se le llena el vestido de mijillas del croissant. No hubo, hay ni habrá nadie que iguale en glamour a esta mujer.

La música, del enorme Henry Mancini, es un dulce. George Peppard, guapísimo. Vilallonga, súper atractivo. Ese desastre que es la vida de Holly (Hepburn): el teléfono metido en una maleta para que el ruido no le moleste, media bañera haciendo las veces de sofá, un gato llamado Gato, zapatillas en la nevera, beber leche en una copa, miles de zapatos bajo la cama, maquillaje y perfume en el buzón para el último retoque antes de salir a la calle…

 

Desayuno con diamantes tiene además varios momentos míticos de la historia del cine… ¿Quién puede olvidar a Audrey Hepburn sentada en la ventana mientras canta, guitarra en mano, esa maravillosa Moon River? ¿Y qué decir de ese final?

 

Vamos, que una película que incluye a Audrey Hepburn, a George Peppard, a Mickey Rooney, a Vilallonga, a Tiffany’s, a Nueva York, esa música y esa magnífica historia de amor no puede tener desperdicio. Eso, sin hablar de sus frases míticas…

 

There was once a very lovely, very frightened girl

 

It should take you exactly 4 seconds to cross from here to that door. I give you 2

 

“- I’m in love with you.

So what?

So what? So plenty!

 

bat 2

 

 

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34. Eso de comer perdices…

Que no lo aparento, pero… yo ya tengo una edad… Y me doy cuenta, sobre todo, cada vez que entro en Facebook. Cada vez es mayor el número de amig@s que se casan o que tienen hijos… “Cuando alguien se casa se acabaron las amistades. Ellas están casadas y tú eres el enemigo“. Qué equivocada está Miranda… Aunque… hablando de casados… ¿No os ha pasado nunca que habéis conocido a alguien estupendo, con quien la química era increíble, pero que resultó tener pareja? ¿No? A mí tampoco. Creo… Pero una oye historias, de amigas por lo general. Y os puedo asegurar que pasa… Como dice Samamtha al “yo nunca me acostaría con un casado” de Charlotte, “¿cómo sabes que no lo has hecho? Los anillos son de quita y pon“. Así que, alerta. Pero eso es otra historia…

Otro aspecto muy guay (nótese la ironía) de estar soltera y tener amigas casadas (o con novio al menos) es el mundo de las encerronas. Me encantan (de nuevo ironía). Más que nada porque para tu encantadora pareja de amigos el chico en cuestión es estupendo para ti y hacéis muy buena pareja. ¿Tus amigos te conocen realmente? ¿O es el único amigo soltero que les queda? Físicamente, nunca es tu tipo. Que no es por ser superficial, pero es estúpido negar que es en lo primero en lo que nos fijamos, sobre todo en situaciones así. Luego os ponéis a hablar y resulta que odia a los Beatles, no le gusta el cine ni viajar, su comida favorita son las fresas y adora el reggaeton. Vamos, que no tiene nada que ver contigo y te preguntas si tus amigos te odian o si en realidad se trata de una cámara oculta. Que en ocasiones hay sorpresas, pero por lo general, este tipo de citas no suelen acabar nada bien. A veces decides que bueno, por qué no darle una oportunidad al chico, si total, tampoco está tan mal… “Era el equivalente en carne y hueso a un traje Chanel. Sabes que no es tu estilo, pero está ahí. Y te lo pruebas de todos modos“. Lo dice Carrie, así que amén.

 

Carrie y el marido de una amiga. Samantha lo bautizará como "el del pito como un pimentero"

Carrie y el marido de una amiga. Samantha lo bautizará como “el del pito como un pimentero”

33. Models and mortals

Vi Sexo en Nueva York en español en su momento. Cuando la grababa porque no tenía edad de verla. Ese “sexo” del título que lleva a tantos equívocos… Que la serie no es porno, joder… El caso es que, desde que en mi año Erasmus (2005-2006) la vi en versión original no ha habido marcha atrás. No puedo con el doblaje. Por eso odio tanto no dar con un enlace en condiciones en VO. Aunque reconozco que verla en español me devuelve a mis años mozos…

 

El segundo capítulo de la primera temporada comienza con una cita de Miranda en la que tiene que pasar la prueba con los amigos (y amigas) del chico. De nuevo, ¿a quién no le ha pasado? Y tengo que decir que resulta muy desagradable cuando con el tiempo acabas llevándote mejor con sus amistades que con él. Y es una putada cuando la historia se acaba y sus amigos y amigas son estupendos. Pero… c’est la vie… Volviendo a la serie, Miranda descubre que este chico sólo salía con modelos. Hasta que llegó ella… ¿No os ha pasado? ¿De verdad? ¿Ni siquiera le ha pasado a alguna amiga? ¿Cómo sentirse en ese caso? Hay dos opciones: una, sentirte una de ellas, una diva, una diosa, o dos, preguntarte qué quiere ese tío de ti. No hay más.

 

¿No es increíble que alguien tan guapo sea tan encantador?”, se pregunta Stanford unas escenas más tarde.  Desde aquí hago pública mi opinión: Cuando os preguntéis esto, ¡¡HUID antes de que sea demasiado tarde!!

 

Y, de nuevo, Mr Big… Con una modelo. “Nunca me había sentido tan invisible“, dice la pobre Carrie. Llámala Carrie, llámala Maribel, llámala Encarnita… Mr Big, la piedra grande de Carrie. Esa representación de piedras que todas (absolutamente todas) hemos tenido. Y aparece con una modelo… No hace falta que tu piedra aparezca con una modelo para que tú puedas sentirte invisible. Suele ocurrir. Lo maravilloso es cuando sucede lo contrario y tu piedra aparece con una tía más fea que el pie de otro. Y sí, está con tu piedra. Pero mira qué cara tiene. Vale, vale, de cuerpo está bien. Mejor que tú… Pero… ¡¿has visto qué cara!? (¿Se nota mucho que es lo que me pasó a mí?)

 

Pero no sólo me gusta esta serie por lo identificada que puedo llegar a sentirme (o por lo simpático que puede resultar ver a tus amigas reflejadas) en algunas tramas. También por sus frases… Podría decir que la mejor de este capítulo sería la siguiente: “Me estaba dando cuenta de que ser guapo era como tener un apartamento de renta antigua junto a Central Park: de lo más injusto y normalmente concedido a quien menos se lo merecía.” Pero vuelve a aparecer Mr Big, diciendo que “en esta ciudad hay muchísimas mujeres guapas… Pero lo cierto es que… después de un tiempo… sólo quieres estar con la que te hace reír“. Y claro. Lo dice con esos ojillos, y esa cara de cordero degollado que una se derrite. Que será un cabrón, pero ¡qué arte tiene el tío! Y me quedo con esta frase porque no soy modelo. No sé si sería lo suficientemente graciosa para Mr Big pero, tengo mi salero, ¿no?

 

Carrie y Skipper, que no, tampoco es modelo precisamente... Atentos al móvil. Qué vintage todo...

Carrie y Skipper, que no, tampoco es modelo precisamente… Atentos al móvil. Qué vintage todo…

32. Sex and Granada

Siempre que hay algo en mi vida digamos un poco confuso, a mí me da por ver Sexo en Nueva York desde el principio. Simplemente porque lo veo un poco como serie de autoayuda. No soy la primera ni seré la última que se ve identificada con algunas de las tramas de esta serie. Y como estoy tan segura, allá vamos…

 

Partimos de la base de que si cambiáramos Nueva York por Granada la historia sería, en esencia, la misma. No. No me he vuelto loca. Quitando los escenarios y algún que otro aspecto de la forma de vida de las protagonistas (y sus fondos de armario, las cosas como son), las historias que narra la serie pueden suceder en Nueva York, Granada, Londres, Río de Janeiro o San Isidro del Guadalete.

La serie comienza con una historia de Carrie sobre una periodista inglesa que se muda a Nueva York y bla bla bla. Que esta chica guapa e inteligente conoce a un chico que le vende una moto muy bonita de felicidad y confetti que claro, luego no es tal y como la pintaba. Van a ver casas juntos y hasta de matrimonio hablan. Un día, él la llama para cancelar una cita porque “su madre está mala”. Ella, ingenua, lo cree.  Pues bien… ¡dos semanas está sin saber de él! Cuando lo llama y consigue hablar con él, el muy canalla le dice que la llamará al día siguiente. Nunca lo hizo. Y nunca más supo de él. Venga, ahora es cuando decís que nunca os ha pasado algo parecido. JA. JA. JA.

 

“How the hell did we get into this mess?”, continúa Carrie cuando concluye la historia de su amiga. Y eso mismo digo yo…

 

Pero entremos en harina. La frase mágica que unos minutos después suelta Carrie. Así, sin anestesia ni nada: “A mistake I made when I was 26 (la edad es lo de menos). And 29. And 31.” ¿Qué? ¿Os sigue sin sonar la historia? Haced un poco de memoria, porque me niego a ser la única que tenga por hobby tropezar con la misma piedra.

Y no sólo está esta trama, que es un poco secundaria si se habla de la serie en general. Lo que viene después es la piedra más grande de todas. Mr Big. Desde el capítulo 1 dando guerra. La enorme piedra de Carrie. ¿Qué? ¿Tampoco tenéis un Mr Big? ¿Ni lo habéis tenido? Porque tampoco me lo creería…

 

Y a la pregunta “Have you ever been in love?” que Carrie le dispara a Mr Big al final del capítulo yo también respondería con ese magnífico “Absofuckinglutely“…

 

Carrie y su piedra Mr Big

Carrie y su piedra Mr Big

 

 

31. ¡¡Esto es la guerra!!

Mucho se está hablando del tema estos días y yo apenas me he pronunciado. Me refiero a la guerra Bieber-Bloom…

Partiendo de la base de que a Justin Bieber le tiene ganas la mayoría de la población mundial, ¿realmente os extraña que Orlando Bloom haya querido pegarle? ¿Acaso no es humano? No justifico la violencia, pero estamos hablando de ese niñato insoportable con aires de superioridad. Que es un chulo y no lo aguanto. Y punto.

Lo siento si entre los que leáis esto hay algún o alguna belieber (que, por cierto, es una denominación que siempre me ha parecido ridícula). Pero lo que más me molesta de Bieber es su club de fans. Que a cada uno le gusta la música que le gusta y no hay más que hablar. Pero el fanatismo de esta gente no lo he conocido yo con otros artistas (ni la beatlemanía en los años 60). Lo que no hace a Bieber mejor cantante. Sino a sus fans los más insoportables. He dicho.

Pero no me lo tengáis en cuenta…

Sigamos… Por lo visto, la razón de la pelea fue la siguiente: Bloom cenaba, al parecer, con Leo DiCaprio en un restaurante en Ibiza. Bieber fue a saludarlo y Bloom se negó a darle la mano. Y claro, Bieber, a sus tiernos 20 añitos, atacó de la manera más patética: hacer un comentario sobre lo buena que era la ex de Bloom, Miranda Kerr, en la cama. Claro, Bloom, aunque esté rondando los 40, no soportó los aires chulescos del niñato y fue a pegarle. Insisto en que estoy segura de que ya le tendría ganas de antes. No lo culpo. Pero por lo visto Lindsay Lohan fue una de las que intentó poner paz… (Lindsay Lohan, Leonardo DiCaprio, Orlando Bloom, Justin Bieber y hasta el mismísimo Carlos Felipe de Suecia… Y yo me pregunto: ¿quién no está en Ibiza este verano?)

Para concluir diré que yo, si fuera Orlando Bloom, no habría caído en las provocaciones de Justin Bieber. A ver, que Miranda Kerr tiene 30 o 31 años. Y que sí. Igual le gustan jovencitos. Pero entre los 20 de Justin Bieber y los 37 de Orlando Bloom… ¿Quién quiere un Happy Meal teniendo en casa un buen solomillo a la pimienta? Vamos, que es simple provocación. ¿O de verdad alguien se cree que haya habido algo entre Kerr y Bieber? Y si lo ha habido, que venga Dios y lo vea. Porque yo habré perdido la fe en la humanidad por completo…

Y sí, yo soy #TeamBloom en esta guerra absurda

30. Back in the 90s (I)

Ayer leí que la canción Wannabe de las Spice Girls cumple este año la mayoría de edad. Y pensar que recuerdo perfectamente aquella época me hace caer en la cuenta de lo mayores que estamos. Esto es lo que escribí ayer en Facebook al leer la noticia:

Y llegó el primero de aquellos recreos. Aquel en el que formamos grupos de cinco y nos peleamos repartiendo los papeles. Yo quería ser Geri, la pelirroja explosiva. Pero no me dejaban. Era rubia y con cara de buena. Me tocaba Emma. Y así pasamos aquel primer recreo de muchos. Recreos en los que alguien se llevaba una radio y una cassette con “Wannabe” de las Spice Girls grabada en bucle. Y pasábamos los recreos imitando la coreografía que veíamos en el videoclip. Me acuerdo que cada grupo tenía su lugar de baile en el patio y las demás lo respetaban. Nos lo tomábamos tan en serio… Lo recuerdo tan bien que me asusta leer que la dichosa canción cumple nada más y nada menos que ¡¡18 años!! ¡¡Y parece que fue ayer!!

 

Esto me ha llevado a una especie de nostalgia en la que llevo sumida desde anoche, recordando nuestra época dorada. Y la música que nos gustaba entonces. Y qué decir de los chicos que nos gustaban (madre mía… a veces da hasta vergüencilla). Así que nada, viendo la que he liado en Facebook entre mis compañeras de promoción (ya se habla de hacer un remember y todo) aquí os dejo la música que yo escuchaba en mis años mozos…

 

1. Wannabe, Spice Girls. Lo de empezar por ella no es por favoritismo. Simplemente es la que ha provocado todo esto.

 

2. Everybody, Backstreet Boys.

 

3. Miss you like crazy, The Moffats

 

4. When the lights go out, Five

 

5.  Quiero un camino, Melon Diesel

 

6. Mmmbop, Hanson

 

7. María, Ricky Martin

 

8. What can I do, The Corrs

 

9. Amiga mía, Alejandro Sanz

 

10. It’s gonna be me, NSync (esta ya estaba al límite del año 2000, pero cuenta)

 

11. Grita, Jarabe de Palo

 

12. Quit playing games (with my heart), Backstreet Boys

 

13. Love me for a reason, Boyzone

 

14. Back for good, Take That

 

15. Torn, Natalie Imbruglia

 

16. Si tú  me miras, Alejandro Sanz

 

17. Smells like a teen spirit, Nirvana

18. Don’t speak, No Doubt

 

19. Bye bye bye, NSync

 

20. Kiss me, Sixpence None the Richer

 

21. I have a dream, Westlife (Vale, es una versión de la original de ABBA y está en el límite del año 2000, pero es mi compilation y pongo lo que me da la gana…)

 

22. Niña del sur, Melon Diesel

 

23. I never loved you anyway, The Corrs

 

24. As long as you love me, Backstreet Boys

 

25. Rescue me, Bell Book & Candle

 

26. Wonderwall, Oasis

 

27. El lado oscuro, Jarabe de Palo

 

28. Show me the meaning of being lonely, Backstreet Boys

 

29. Zombie, The Cranberries

 

30. Bittersweet Symphony, The Verve

 

31. Nothing compares 2u, Sinéad O’Connor

 

32. Barbie Girl, Aqua

 

33. The man who sold the world, Nirvana

 

34. It must have been love, Roxette (Vale, la canción es de 1987, pero es BSO de Pretty Woman, que es de 1990. Entra aquí)

 

35. Por ti, Melon Diesel

 

36. Wind of change, Scorpions

 

37. Losing my religion, REM

 

38. Runaway, The Corrs

 

39. Animal Instinct, The Cranberries

 

40. You oughta know, Alanis Morissette

 

41. Baby one more time, Britney Spears

 

42. Para no verte más, La Mosca Tse Tse (no tengo muy claro si es de los 90 o posterior, pero aquí está)

 

43. Don’t look back in anger, Oasis

 

44. I don’t wanna miss a thing, Aerosmith

 

45. My favorite game, The Cardigans

 

46. Genie in a bottle, Christina Aguilera

 

47. La última carta, Los Cucas

 

48. La canción del mariachi, Antonio Banderas

 

49. La Lola, Café Quijano

 

50. Whatever, Oasis

 

51.  Alegría de vivir, Ray Heredia (No me digáis que no os gustó Sobreviviré. Porque si crecisteis en los 90 estábais enamoradas de Juan Diego Botto y punto)

 

52. Sin documentos, Los Rodríguez

 

53. Hand in my pocket, Alanis Morissette

 

54. Just my imagination, The Cranberries

 

55. Fuera de mí, José el Francés y Niña Pastori

 

56. La Flaca, Jarabe de Palo

 

57. Crazy, Aerosmith

 

58. Depende, Jarabe de Palo

 

59. Libre, El Chaval de la Peca

 

60. Everybody Hurts, REM

 

61. Only when I sleep, The Corrs

 

62. Noches de bohemia, Navajita Plateá. (Creo que es de las canciones más bonitas que escuchábamos en aquella época)

 

63. Ironic, Alanis Morissette

 

64. Para no olvidar, Los Rodríguez

 

65. Eres un canalla, El Canto del Loco (vale, otra que es del año 2000… pero está tan al límite y me recuerda tanto a aquella época…)

 

66. You get what you give, New Radicals

 

67. Agua, Jarabe de Palo

 

68. 50 Special, Luna Pop

 

69. The show must go on, Queen

 

70. Creep, Radiohead

 

71. Lemon Tree, Fools Garden

 

72. Realidad o sueño, Jarabe de Palo

 

73. Mi enfermedad, Los Rodríguez

 

74. Say what you want, Texas

 

75. Are you gonna go my way, Lenny Kravitz

 

76. Always, Bon Jovi

 

77. Iris, Goo Goo Dolls

 

78. Song 2, Blur

 

79. Tubthumping, Chumbawamba

 

80. Saturday Night, Whigfield. (Anda que no la bailamos veces tampoco en los recreos…)

 

81. Karma Police, Radiohead

 

82. Californication, Red Hot Chilli Peppers

 

83. Basket Case, Green Day

 

84. Nothing else matters, Metallica

 

85. November rain, Guns n’ Roses

 

86. Toma fruta, Bom Bom Chip

 

 

 

 

Seguro que me dejo muchísimas en el tintero pero es que… ¡¡qué época!!

 

 

 

 

 

29. Llueve

Ya dicen que “hasta el cuarenta de mayo, no te quites el sayo“. Pero esto me parece ya algo excesivo. A 31 de mayo, 16º, lluvia, rayos, truenos… Y después de unas semanas en las que rozamos los 37º, esto es para volverse loco…

Soy de las que soportan fatal las temperaturas extremas (tanto frío como calor). Por lo que las agradables temperaturas de las que estamos disfrutando estos días deberían alegrarme. Y sí, soy feliz en el entretiempo, disfrutando de una de mis prendas favoritas: las rebecas. Pero que se aclare el tiempo, ¡hombre ya!. Ni 37º ni estas tormentas. Una cosa normal, oye. Por eso será que dicen que “nunca llueve a gusto de todos“…

Pero ni este tiempo puede cambiarme el ánimo. Y es que podría decir que me siento más viva que nunca. Estoy disfrutando de compañías que tenía olvidadas y no puedo estar más encantada. Amistades que siempre estuvieron ahí y que con los años y la distancia, al contrario de lo que se esperaría, se han hecho más fuertes. Han mutado. Una metamorfosis necesaria. Y oye, yo encantada. Tanto que, en tardes lluviosas como la de hoy, compartiría mi paraguas con según que gente (que es una cosa que no me hace mucha gracia)… ¿Era necesario? Diría que sí. Estaba preparada, sea lo que sea. Y aunque odie las tormentas y llueva y llueva y llueva, yo sonrío, sonrío y sonrío. Y espero que no sea un estado de ánimo pasajero… Que como ya decía, me da igual que llueva. Es como si el tiempo no fuera conmigo. ¿Es sólo un estado de ánimo?

 

 

No importa que llueva si estoy cerca de ti… Eh, me paso el día molestándote. Las travesuras que te quiero hacer. Me encanta verte, enfadarte y reírme… La vida se convierte en juego de niños cuando tú estás junto a mí…

 

 

And that’s when you need me there … That I’ll always be your friend… Now that it’s raining more than ever… You can stand under my umbrella… You can run into my arms. It’s okay, don’t be alarmed. Come into me…

 

 

Is it really necessary?… You better get back because I’m ready for more than this, Whatever it is. Baby, I hate days like this… I can’t look back. Baby I hate days like this, when it rains and rains…

 

Don’t you say, goodbye…

 

 

If the rain comes… Rain, I don’t mind.  Shine, the weather’s fine. I can show you that when it starts to rain, (when the sun shines down) everything’s the same. It’s just a state of mind?

28. Yo soy Mafalda

Pues sí. YO soy Mafalda. No recuerdo la primera vez que leí una tira de Mafalda. Mi madre había sido lectora asidua de esta niñita desde sus comienzos y me lo inculcó. Así que imagino que este fácil acceso a las tiras de Quino fue lo que me llevó al amor que siento por este cómic.

 

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Mafalda es idealista y utópica. Como yo. A pesar de esto, las circunstancias sociopolítcas la llenan de pesimismo y preocupación. Como a mí. Según Quino, Mafalda nació un 29 de septiembre (concretamente  el de 1964). Y yo el 27 (del 85). (Uyyyyy). Mafalda es súper fan de The Beatles. Efectivamente, como yo. Odia la sopa. Y esto es lo único en lo que no me parezco a ella. Está convencida del progreso social de la mujer, como yo. Se imagina a sí misma estudiando idiomas, y yo acabé convirtiéndome en Filóloga Inglesa, tengo nociones de francés y alemán y antes de que acabe el año pretendo obtener mi B2 en italiano.

Pero tengo algo del resto de personajes…

De Felipe tengo la ingenuidad. Como él soy un poco soñadora, algo perezosa y despistada y vivo un poco agobiada.

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Como a  Manolito, me gusta la sopa y me gustaría ser rica (¿y a quién no?).

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Como Susanita, soy parlanchina y algo cotilla. Como ella, también soy enamoradiza.

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Como Miguelito, acostumbro a hacerme preguntas complejas, y en ocasiones absurdas, sobre la realidad que me rodea. Soy inocente y a veces hago reflexiones algo etéreas. Soy directa y sincera (a veces sé que puedo parecer cruel).

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Como Guille, puedo ser, en ocasiones, algo irreverente.

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Como Libertad soy bajita. Mi personalidad es incendiaria y las dos proyectamos abiertamente ideas políticas en contra del sistema establecido. Las dos queremos que la gente tome conciencia de la situación del país y que se levante en una revolución. (Que tratándose de países diferentes y de 50 años de diferencia…).

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27. Todo cambia

Lo sé. Siempre es la misma historia. Desaparezco y luego reaparezco diciendo que esta vez es para quedarme, que seré más constante. Y luego, claro, nunca es así. A ver lo que me dura la constancia esta vez.

No he estado muy de humor para escribir. Ni de humor para nada. Pero eso pasó. No ha sido del todo difícil. Aprendí que lo que quería no era lo mejor para mí. Hablé de mis sentimientos en vez de guardármelos para mí. Admití mi ira y mi sentimiento de soledad. Lo dejé ir. Corté ataduras. Lloré, expresé todo y saqué las emociones reprimidas. Aprendí la lección (otra vez). Resistí los deseos de verle o llamarle. Me di tiempo para ordenar mis sentimientos. Aprendí que ni soy una necesidad ni soy dependiente. Socialicé en vez de encerrarme. Salí con personas alegres. Quise seguir adelante. Y entonces, de repente, reí.

 

El caso es que desde mi última entrada todo ha cambiado. Ha cambiado lo superficial, lo profundo, mi modo de pensar, mi sentir, mi rumbo… “Y así como todo cambia, que yo cambie no es extraño“.

 

 

 

26. Gitana

Pues si os digo la verdad, no sé si son 22 o 23 años de cofrade. Lo que sí sé seguro es que me encanta. Todos los años acabo muerta, y aunque digo “el año que viene descanso“, siempre repito.

capture-20140417-165615Como de costumbre, ver salir a mi cofradía, Los Gitanos, desde dentro de la Iglesia del Sagrado Corazón es precioso. Cómo se ve al gitano de espaldas, a contraluz, y como toda la calle, llena de gente hasta los topes, rompe en aplausos mientras la banda comienza a hacer sonar sus instrumentos. También es increíble ver cómo sale la gitana, con sus costaleros a cuatro patas. Y de nuevo, aplausos y música.

Me gusta ver las mismas caras año tras año, dentro de la iglesia, en las filas de camareras. También me gusta ver cómo, año a año, los monaguillos y monaguillas van creciendo. Y me encanta cuando compruebo que algunos de los que han sido monaguillos en estos 23 años ahora son unos valientes y orgullosos costaleros. Y costaleras, las cosas como son.

Este año, como todos los anteriores, ha sido estupendo. Hoy, Jueves Santo, conservo de recuerdo un bonito dolor de pies. Y de espalda. Pero aun así, una disfruta. Me gusta ver lo que le gusta a la gente mi cofradía, y que no hay un tramo de calle sin espectadores en todo el recorrido.

Tim Robbins

Tim Robbins

Hablando de espectadores, y como ya os adelanté a algunos, este año hemos contado con una presencia especial. Ni más ni menos que el actor Tim Robbins. Sí, sí. El pobre se ve que iba de incógnito. Pero una vez lo reconocí y revolucioné a medio tramo de camareras, lo saludamos y comentamos la jugada. Lo que siguió, todo el mundo acercándose y pidiéndole autógrafos. Lo siento, Tim.

Para concluir, cena en Puerta de los Tristes, como todos los Miércoles Santo. Muy a gusto y todo muy bueno. Se reponen fuerzas para llegar hasta el coche. Y luego en casa, fuera mantilla, fuera horquillas, fuera alfileres… y a la cama hasta las tantas de la mañana, porque una lo vale. Ahora, a disfrutar de lo poco que queda de Semana Santa y ¡hasta el año que viene!

 

 

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